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Relaciones y percepción

27 septiembre, 2018

Desarrollar relaciones exitosas, tanto en el ámbito familiar como el profesional, es un objetivo no siempre alcanzado. La forma más efectiva de lograr una familia en la que todos se amen y un equipo de trabajo en el que se todos se respeten es mediante la transformación interior de las personas que integran esos grupos. No es algo que se pueda imponer.

El famoso escritor William Blake dijo: “Si las puertas de la percepción estuvieran limpias, todo aparecería ante el hombre como es, infinito. Pero el hombre se ha encerrado a sí mismo, hasta ver todas las cosas a través de los resquicios de su caverna.”

Actuamos de la mejor manera que sabemos hacerlo de acuerdo a nuestra forma de observar el mundo. Si vemos algo como una amenaza, nos vamos a defender y si algo aparece como una oportunidad, la vamos a aprovechar. Es por ello que el modo en el que vemos nuestras relaciones es lo que hace que nos comportemos como lo hacemos. Podemos creer que vemos la realidad tal como es, pero no lo hacemos. Nuestra experiencia está filtrada por generalizaciones, caracterizaciones, e historias que influencian sobre la manera en que entendemos al mundo; creencias y juicios que fuimos acumulando durante nuestra vida y que constituyen nuestro paradigma personal. La forma en que interpretamos nuestra situación actual; la manera en la que nos relacionamos con cada persona de nuestro entorno y hasta como resolvemos las cuestiones cotidianas más elementales, están condicionadas por supuestos profundamente arraigados en nuestro paradigma; por cosas que damos por sentadas y que no nos detenemos a revisar y que nos pasan inadvertidas. Nuestra conducta está condicionada por nuestro propio paradigma, por nuestra manera histórica de ver el mundo y en muchos casos esto nos resulta transparente. Imaginemos que alguien llevara puestos unos lentes amarillos desde que nació, nosotros podríamos decir que esa persona ve un mundo teñido de amarillo; pero si le preguntáramos a esa persona cuál es su visión del mundo, no diría amarilla, diría “normal” contestaría nuestra pregunta siendo inconsciente de que tiene esos lentes porque son transparentes para él. Lo mismo ocurre nuestro paradigma, vemos el mundo a través de lentes que nos resultan invisibles.

Para lograr una transformación significativa en nuestro desempeño, para lograr trasformar relaciones y alcanzar la profundidad y el amor que queremos en ellas debemos enfocarnos en nuestros paradigmas, debemos ser capaces de observar la manera en la que observamos nuestro mundo en general y nuestras relaciones en particular. Una forma práctica de hacerlo es plantearse un objetivo fuera de nuestra situación actual, puede ir desde reconstruir el romance en un matrimonio hasta recuperar la relación con alguien con quien no hablamos desde hace años o lograr un record de ventas.

Si queremos recrear nuestras relaciones, hacer nuevas amistades o recuperar una relación, tenemos que descubrir nuestro paradigma respecto a esas relaciones, notar como describimos a cada persona, que cosas damos por ciertas con respecto a cada una de ellas. Pero esto sólo no alcanza, se requiere que estemos dispuestos a tomar responsabilidad por nuestra experiencia de esas personas y por el estado actual de cada una de esas relaciones. No se trata de echarnos la culpa sino de ser capaces de observar de una manera que nos permita aprender algo sobre nosotros mismos. Es posible que las áreas que no funcionan en nuestras relaciones sean las áreas para realizar los mayores aprendizajes. Por eso si nos comprometemos con un objetivo que esté fuera de nuestro alcance vamos a tener que desafiar nuestra manera histórica de observar y en consecuencia de actuar en el mundo. Entonces vamos a interrumpir los patrones habituales de pensamiento y a desafiarnos a cambiar algunos de nuestros comportamientos improductivos. En suma, vamos a desarrollar nuevas responsabilidades, nuevas habilidades de respuesta, que nos van a permitir asumir nuevas perspectivas ante las mismas circunstancias. Al transformarnos en distintos observadores vamos a crear una nueva relación con el mundo y con nosotros mismos en la que aparecerán interpretaciones que van abrir posibilidades para tomar nuevas acciones. Con esta nueva manera de observar podemos crear un contexto en el que sea posible estar disponible para otros seres humanos de una manera hasta ahora insospechada, en el que sea posible establecer y desarrollar relaciones auténticas y poderosas.

Master Coach

Jorge Pinotti

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